Curioso de siete suelas en Pekín (o “Es nuclear Jacobo”)
Aún recuerdo los días de infancia dónde, con la ayuda de unos libros infantiles, jugaba a ser espía y detective. Pero aquí les comentó un día de encierro en mi cuarto del Beijing International y de cómo el ocio es la madre de todas las pendejadas.
El pasado mes de septiembre estuve por China. Con la mala suerte que un día tuve que enclaustrarme en mi habitación del Beijing International porque en la calle de enfrente del alojamiento se llevaría a cabo el ensayo del festejo de los 60 años de la Revolución China.
Entonces todos los turistas nos debimos quedar encerrados en nuestros cuartos. Eventualmente podías ir al bar o al restaurante pero en cada piso había una gran cantidad de policías chinos (ahora entiendo el término policía chino, el cual se refiere cuando andas de misterioso y de pendejo). Afuera de mi habitación justamente había uno, con un gafete que lo indicaba como agente autorizado.
Después de varias horas de encierro decidí bajar al bar a beber algo para pasar el tiempo, el bloque de sitios por parte del gobierno chino no me permitía ingresar a mi blog y la programación en mandarín no era muy divertida -a esa hora-.
Luego de un par de cervezas, se me subió el espíritu transgresor y me despedí de la banda y me dispuse a subir a mi habitación. Antes de darle clic al botón del 3er piso algo en mi brincó y pique el 28.
Así es, en el veintiochoavo piso estaba el restaurante panorámico, ahí había telescopios para ver la ciudad (cuando el esmog lo permite) pero gracias a esos miralejos tuve la oportunidad de ver lo que se escondía del festejo afuera, en la calle.
Esto es lo más impresionante de lo que vi. Misiles nucleares y aviones no tripulado.
El rush de hacer algo indebido que en un caso extremo me pudiera causar muchos problemas fue la cereza a este pastel periodístico. Pero después en el aburrimiento de mi habitación me puse a pensar en que se siente dormir a menos de un kilómetro de armamento de alto pedo nuclear. No sé si fue el jet lag pero no pude dormir.
Después de ver los defiles del 16 de septiembre en Reforma donde el EjeMex presume cocinas móviles para el Plan DN-III ver armamento nuclear me dejo claras muchas cosas.
Y ahora comprendo a Mafalda cuando los chinos no la dejaban dormir tranquila.
De salida.- esperé a que pasará el desfile oficial, donde todos los corresponsales pudieron ver esto mismo y que me renovaran mi visa gringa para poder postear esto.
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Tags: china, festejo, misiles nucleares, pekín



Está fregón, se a deber visto muy impresionante en vivo y a todo color. Siempre he dicho que las “celebraciones de revoluciones” solo sirven para demostrar al mundo que tan capaz eres militarmente hablando.
Después de ver causa risa (o pena) lo que el ejercito mexicano tiene de armamento y equipo (pero aguas, las cocinas portátiles bien usadas pueden ser muy peligrosas) :p
a mi lo que me impresiona es como, a diferencia de los desfiles de nosotros, “el presi” pasa con su carrito a cada uno de las diferentes columnas militares y como cada uno de estos tiene que verlo y saludarlo
poca madre, aqui presumimos las resorteras y las escopetas tirafichas de los altos mandos, alla si se la gastan bien en armas…